Saltar al contenido

Los problemas de eliminar el dinero en efectivo.

Existe una tendencia cada vez más acusada a que la utilización del dinero físico o dinero en efectivo sea cada vez menor en la mayoría de nuestras sociedades, con la aparición de dispositivos móviles inteligentes (smartphones) y su extendidísimo uso en los países occidentales, esto provoca que aparezcan nuevas aplicaciones móviles (Bizum, Twyp, Paypal, etc) que sustituyen al dinero físico a la hora de pagar por un determinado bien o servicio.

A pesar del auge de todo tipo de aplicaciones y herramientas, los ciudadanos siguen utilizando de forma mayoritaria el dinero en efectivo en sus transacciones diarias, algo que es una buena noticia.

Desde el Gobierno de España se planteó recientemente la posibilidad de eliminar el dinero físico, algo que se descartó a las pocas semanas, alegando razones relacionadas con el Coronavirus (por motivos de higiene, de seguridad, etc.). Esta idea de eliminar el dinero físico es algo a lo que el BCE se opone, y lógicamente España no podría adoptar esa medida de forma unilateral sin la aprobación del Banco Central Europeo, al menos no formando parte de la UE.

Por tanto, no parece que en la actualidad se vaya a eliminar el dinero físico, lo que no quita para que nos planteemos los múltiples problemas que ello podría traer consigo, siendo muy perjudiciales para los ciudadanos.

Las razones en las que se podrían excusar los Estados son las siguientes:

  • La eliminación del dinero en efectivo sería de gran utilidad para el Gobierno a la hora de luchar con mayor efectividad y contundencia contra la economía sumergida y la evasión fiscal, ya que todas las transacciones económicas serían registradas a través de procedimientos informáticos.
  • Con la eliminación del dinero físico, las mafias tendrían más dificultad para llevar a cabo sus fechorías y tendrían más difícil su financiación.
  • Con una mejor lucha contra el fraude se conseguiría financiar mejor el Estado del Bienestar y mejorar los servicios públicos.

A grandes rasgos, estas serían algunas de las razones que podrían esgrimir los distintos gobiernos. Todas estas razones me parecen harto improbables que pudieran darse de forma real, ya que tanto las mafias como los más ricos tendrían mil y un mecanismos para llevar a cabo su propósito, y tampoco redundaría en unos mejores servicios.

Aunque dejando esto de lado, hay que ver que problemas importantes acarrearía una eliminación del dinero físico.

1) Pérdida total de la privacidad: Con la existencia del dinero físico, los ciudadanos podemos adquirir bienes y servicios que no quedan registrados en ningún lugar, o al menos, no queda constancia para el Gobierno de que se ha efectuado ese servicio y para ese ciudadano en concreto. Una simple compra en el supermercado hoy no queda registrada en la cuenta bancaria de un ciudadano si este ha pagado con dinero en efectivo, con la eliminación del dinero en metálico esto dejaría de ocurrir. Imaginemos lo que podrían hacer los distintos gobiernos si en lugar de tener información sobre una transacción como una compra en el supermercado, tuvieran información sobre compras de bienes o servicios más “delicados” o “extravagantes”. Los Estados podrían utilizar una amplísima variedad de nueva información para acallar a los ciudadanos disidentes o para amenazar a estos ciudadanos.

2) Los Estados no serían los únicos beneficiados de esta medida, también lo serían los bancos: Eliminar el dinero físico sería darle un poder casi ilimitado al Estado y a los bancos. Un ciudadano que no pueda sacar dinero de su banco ante cualquier tropelía que pudiera llevar a cabo este banco es un ciudadano que está completamente indefenso ante las decisiones que pudieran tomar estos. Un banco que estuviera pasando por un mal momento financiero o que directamente estuviera quebrando, podría acudir a los depósitos de todos los clientes y rapiñarles su dinero, sin que los ciudadanos pudieran hacer nada. Si hoy en día los bancos ya disponen de unos privilegios desorbitados, ya que en caso de quebrar son rescatados y en caso de tener beneficio se lo quedan ellos (socializar pérdidas y privatizar beneficios), imaginemos el inmenso poder que se les daría con esta medida. Un ejemplo de todas las fechorías que podrían llevar a cabo los bancos es la imposición a sus clientes de un tipo de interés negativo a sus ahorros.

3) Los Estados tendrían más facilidad para cobrar impuestos, de esta manera no ya sólo podrían ser más efectivos a la hora de cobrar los impuestos de la forma en que lo hacen hoy, sino que podrían acometer unas mayores subidas impositivas sin que el ciudadano pudiera hacer prácticamente nada, pues lo único que podría hacer es cambiar el dinero de una cuenta a otra, sin que eso sirviera para nada.

En definitiva, la eliminación del dinero físico supondría que los ciudadanos seríamos aún más rehenes del Estado y de los bancos de lo que ya somos en la actualidad.

Categorías

Economía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: