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Las consecuencias de la fijación del precio de las mascarillas.

La fijación del precio de mascarillas, geles y soluciones hidroalcohólicas por el cual las mascarillas quirúrgicas (que no las higiénicas) pasaban a tener un precio máximo de 0’96€, mientras que los geles y soluciones hidroalcohólicas tendrían un precio que oscilaría entre los 0,015€ a 0.021€ por mililitro, de acuerdo con la publicación en el BOE a 23 de Abril del 2020, ha cumplido una semana desde que entró en vigor, ya que se empezó a aplicar a partir del 24 de Abril.

¿Qué consecuencias ha tenido por el momento?

Hay que tener en cuenta que este tipo de medidas no sólo tienen un efecto a corto plazo, que no deja de ser el principal motivo por el que se aplican estas medidas, sino que también tienen un efecto más importante a medio y largo plazo.

En primer lugar, porque a corto plazo aún tenemos que contar con que las farmacias aún tienen ‘stock’ que compraron justo antes de la fijación de los precios máximos, con lo cual las mascarillas o geles que están vendiendo en la actualidad lo están haciendo a pérdida, como ya relatan multitud de farmacéuticos.

Cada farmacia intenta hacer frente a la tesitura de tener que vender las mascarillas o geles a un precio inferior del que han pagado por él como buenamente pueden, los hay quienes ya directamente ni venden esas mascarillas por problemas de desabastecimiento y quienes ya han empezado a aplicar la normativa actual y venden a pérdida, eso sí, tratando de trasladar las pérdidas ocasionadas por la fijación del precio de mascarillas quirúrgicas a las mascarillas FFP2 (que por el momento no tienen fijación alguna), que han subido de precio para intentar compensar las pérdidas del otro lado. Si bien es cierto que estas mascarillas FFP2 eran más caras hace unas semanas, al haber más ‘stock’ ha hecho que el precio descienda considerablemente, aunque ya ha vuelto a aumentar su precio debido a lo ya mencionado.

Es tan evidente que muchas farmacias que han sido previsoras y diligentes están sufriendo pérdidas como consecuencia de la fijación de precios, que desde la FEFE (Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles) y desde los colegios de farmacéuticos han lamentado que no se vaya a compensar a estas farmacias y desde la FEFE ya se está planteando la posibilidad de presionar al Gobierno para que finalmente estas farmacias sean recompensadas de alguna forma.

Todo lo mencionado anteriormente se refiere al 24 de Abril, es decir, hace justo una semana, por otro lado la ACCO (Autoridad Catalana de la Competencia) se pronunció este pasado miércoles 29 de Abril con el siguiente comunicado:

La ACCO alerta que la fijación de un precio máximo en ciertos productos (por ejemplo, de las mascarillas) puede generar un efecto contraproducente de desabastecimiento.
– Recomienda trabajar para reducir, siempre que sea posible, las barreras a la entrada en los mercados.
– Así mismo reitera la necesidad que no se limite indebidamente el sistema de
distribución de productos esenciales.

Y es que la fijación de un precio máximo puede, sobre todo a medio y largo plazo, generar un importante problema de desabastecimiento que comportaría precisamente limitar la posibilidad de que los ciudadanos puedan obtener estos productos necesarios para la protección personal.

Con lo cual y por hacer hincapié en lo que hemos mencionado casi al principio, las consecuencias reales de la fijación de precios no las veremos en los primeros días (aunque hemos visto que en algunas farmacias ya hay desabastecimiento de mascarillas) sino que estas consecuencias se verán principalmente en el medio y largo plazo, cuando las farmacias tengan más dificultad para abastecerse de un ‘stock’ a un precio lo suficientemente bajo como para poder vender las mascarillas a un precio como máximo de 0’96€.

No es ya el más que posible desabastecimiento, que como decimos ya se empezó a producir desde el 24 de Abril, sino que esto provocará de forma artificial que la posible producción de mascarillas a nivel local se pueda ver reducida o no llegue a ser tan alta como podría haber sido en ausencia de un control de precios, es decir, puede ser que la producción de mascarillas no caiga porque es un bien, en estos momentos, de primera necesidad y que moviliza muchos recursos para que se siga abasteciendo a todos aquellos lugares donde ha de llegar, pero es posible que toda esa producción no sea tan alta como lo hubiera sido en una situación donde no se fijaran precios máximos.

Por tanto, aunque es verdad que a muy corto plazo esta medida puede suponer que los precios se mantengan y no aumenten, a costa como ya hemos dicho de suponer pérdidas para las farmacias que fueron diligentes y que compraron ‘stock’ suficiente a un precio más elevado, no es menos cierto que las verdaderas consecuencias de la fijación de precios las veremos en las próximas semanas, con farmacias que se sumen a las otras farmacias que ya han dejado de vender mascarillas quirúrgicas porque los proveedores no se las venden a un precio lo suficientemente bajo como para poder (al menos) no perder dinero. También se dará el caso de farmacias que sean especialmente hábiles y consigan suministros a un precio lo suficientemente bajo como para poder vender mascarillas quirúrgicas y no perder dinero, y otras que lo hagan aún a pérdida pero trasladando esta pérdida al resto de productos (como las mascarillas FFP2). Se puede dar un problema muy importante si la oferta de mascarillas no aumenta para poder satisfacer la demanda.

En definitiva, la fijación del precio de cualquier producto no sólo presenta consecuencias a corto plazo (las menos visibles) sino a medio y largo plazo (las más visibles), y es ahí cuando se verá la eficiencia o ineficiencia de dicha medida.

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Un comentario sobre "Las consecuencias de la fijación del precio de las mascarillas." Deja un comentario

  1. Como bien diría Henry Hazlitt, el arte de la economía es analizar los efectos a largo plazo y más remotos de una política económica y sus consecuencias en todos los sectores de la sociedad. Mientras el mal economista será aquel que analiza solo los efectos a corto plazo de las medidas y los beneficiarios directos de dichas políticas, el buen economista analiza quienes salen perjudicados de dicha política u que efectos podrá tener en la posterioridad.

    Excelente análisis, Miguel. Un saludo de un seguidor.

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